{"id":643,"date":"2019-05-24T07:00:19","date_gmt":"2019-05-24T13:00:19","guid":{"rendered":"http:\/\/efectomariposa.in\/?p=643"},"modified":"2019-05-24T11:11:53","modified_gmt":"2019-05-24T17:11:53","slug":"643","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/2019\/05\/24\/643\/","title":{"rendered":"El Maestro"},"content":{"rendered":"<p><strong>Tomado del libro: La maestr\u00eda del amor del Dr. Miguel Ruiz<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00c9rase una vez un maestro que hablaba a un grupo de gente y su mensaje resultaba tan maravilloso que todas las personas que estaban all\u00ed reunidas se sintieron conmovidas por sus palabras de amor. En medio de esa multitud, se encontraba un hombre que hab\u00eda escuchado todas las palabras que el maestro hab\u00eda pronun- ciado. Era un hombre muy humilde y de gran coraz\u00f3n, que se sinti\u00f3 tan conmovido por las palabras del maestro que sinti\u00f3 la necesidad de invitarlo a su hogar.<\/strong><\/p>\n<p><strong>As\u00ed pues, cuando el maestro acab\u00f3 de hablar, el hombre se abri\u00f3 paso entre la multitud, se acerc\u00f3 a \u00e9l y, mir\u00e1ndole a los ojos, le dijo: \u00abS\u00e9 que est\u00e1 muy ocupado y que todos requieren su atenci\u00f3n. Tambi\u00e9n s\u00e9 que casi no dispone de tiempo ni para escuchar mis palabras, pero mi coraz\u00f3n se siente tan libre y es que es tanto el amor que siento por usted que me mueve la necesidad de invitarle a mi hogar. Quiero prepararle la mejor de las comidas. No espero que acepte, pero quer\u00eda que lo supiera\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El maestro le mir\u00f3 a los ojos, y con la m\u00e1s bella de las sonrisas, le contest\u00f3: \u00abPrep\u00e1ralo todo. Ir\u00e9\u00bb. Entonces, el maestro se alej\u00f3.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Al o\u00edr estas palabras el coraz\u00f3n del hombre se sinti\u00f3 lleno de j\u00fabilo. A duras penas pod\u00eda espe- rar a que llegase el momento de servir al maestro y expresarle el amor que sent\u00eda por \u00e9l. Ser\u00eda el d\u00eda m\u00e1s importante de su vida: el maestro estar\u00eda con \u00e9l. Compr\u00f3 la mejor comida y el mejor vino y busc\u00f3 las ropas m\u00e1s preciosas para ofrec\u00e9rselas como regalo. Despu\u00e9s corri\u00f3 hacia su casa a fin de llevar a cabo todos los preparativos para recibir al maestro. Lo limpi\u00f3 todo, prepar\u00f3 una comida deliciosa y decor\u00f3 bellamente la mesa. Su coraz\u00f3n estaba rebosante de alegr\u00eda porque el maestro pronto estar\u00eda all\u00ed.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El hombre esperaba ansioso cuando alguien llam\u00f3 a la puerta. La abri\u00f3 con af\u00e1n pero, en lugar del maestro, se encontr\u00f3 con una anciana. \u00c9sta le mir\u00f3 a los ojos y le dijo: \u00abEstoy hambrienta. \u00bfPodr\u00edas darme un trozo de pan?\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong> \u00c9l se sinti\u00f3 un poco decepcionado al ver que no se trataba del maestro. Mir\u00f3 a la mujer y le dijo: \u00abPor favor, entre en mi casa\u00bb. La sent\u00f3 en el lugar que hab\u00eda preparado para el maestro y le ofreci\u00f3 la comida que hab\u00eda cocinado para \u00e9l. Pero estaba ansioso y esperaba que la mujer se diese prisa en acabar de comer. La anciana se sinti\u00f3 conmovida por la generosidad de este hombre. Le dio las gracias y se march\u00f3.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Apenas hubo acabado de preparar de nuevo la mesa para el maestro cuando alguien volvi\u00f3 a llamar a su puerta. Esta vez se trataba de un desconocido que hab\u00eda viajado a trav\u00e9s del desierto. El forastero le mir\u00f3 y le dijo: \u00abEstoy sediento. \u00bfPodr\u00edas darme algo para beber?\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>De nuevo se sinti\u00f3 un poco decepcionado porque no se trataba del maestro, pero aun as\u00ed, invit\u00f3 al desconocido a entrar en su casa, hizo que se sentase en el lugar que hab\u00eda preparado para el maestro y le sirvi\u00f3 el vino que quer\u00eda ofrecerle a \u00e9l. Cuando se march\u00f3, volvi\u00f3 a preparar de nuevo todas las cosas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por tercera vez, alguien llam\u00f3 a la puerta, y cuando la abri\u00f3, se encontr\u00f3 con un ni\u00f1o. \u00c9ste elev\u00f3 su mirada hacia \u00e9l y le dijo: \u00abEstoy congelado. \u00bfPodr\u00eda darme una manta para cubrir mi cuerpo?\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Estaba un poco decepcionado porque no se trataba del maestro, pero mir\u00f3 al ni\u00f1o a los ojos y sinti\u00f3 amor en su coraz\u00f3n. R\u00e1pidamente cogi\u00f3 las ropas que hab\u00eda comprado para el maestro y le cubri\u00f3 con ellas. El ni\u00f1o le dio las gracias y se march\u00f3.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Volvi\u00f3 a prepararlo todo de nuevo para el maestro y despu\u00e9s se dispuso a esperarle hasta que se hizo muy tarde. Cuando comprendi\u00f3 que no acudir\u00eda se sinti\u00f3 decepcionado, pero lo perdon\u00f3 de inmediato. Se dijo a s\u00ed mismo: \u00abSab\u00eda que no pod\u00eda esperar que el maestro viniese a esta humilde casa. Me dijo que lo har\u00eda, pero alg\u00fan asunto de mayor importancia lo habr\u00e1 llevado a cualquier otra parte. No ha venido, pero al menos acept\u00f3 la invitaci\u00f3n y eso es suficiente para que mi coraz\u00f3n se sienta feliz\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Entonces, guard\u00f3 la comida y el vino y se acost\u00f3. Aquella noche so\u00f1\u00f3 que el maestro le hac\u00eda una visita. Al verlo, se sinti\u00f3 feliz sin saber que se trataba de un sue\u00f1o. \u00ab\u00a1Ha venido maestro! Ha mantenido su palabra.\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>El maestro le contest\u00f3: \u00abSi estoy aqu\u00ed, pero estuve aqu\u00ed antes. Estaba hambriento y me diste de comer. Estaba sediento y me ofreciste vino. Ten\u00eda fr\u00edo y me cubriste con ropas. <em>Todo lo que haces por los dem\u00e1s, lo haces por m\u00ed\u00bb.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>El hombre se despert\u00f3 con el coraz\u00f3n rebosante de dicha porque hab\u00eda comprendido la ense\u00f1anza del maestro. Lo amaba tanto que hab\u00eda enviado a tres personas para que le transmitiesen la lecci\u00f3n m\u00e1s grande: <em>que \u00c9l vive en el interior de todas las personas. Cuando das de comer al hambriento, de beber al sediento y cubres al que tiene fr\u00edo, ofreces tu amor al maestro.<\/em><\/strong>\ud83d\udc96<\/p>\n<p><img src=\"placeholder:\/\/\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tomado del libro: La maestr\u00eda del amor del Dr. Miguel Ruiz \u00c9rase una vez un maestro que hablaba a un grupo de gente y su mensaje resultaba tan maravilloso que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":646,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1,29],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/643"}],"collection":[{"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=643"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/643\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":651,"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/643\/revisions\/651"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/646"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/efectomariposa.in\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}